El frío siberiano sigue azotando y de hecho todavía nos quedan dos días muy crudos de temporal. Euskadi y Navarra siguen en alerta naranja por frío y heladas, pero no se espera que se repitan las grandes nevadas de ayer. Hoy, más que la nieve, lo que preocupa es el hielo.
El frío también seguirá siendo muy intenso y las temperaturas descenderán varios grados. Entre las capitales, solo Bilbao amanecerá con temperaturas positivas (3 ºC), el resto están bajo cero: -2 ºC en Donostia-San Sebastián, -3 ºC en Vitoria-Gasteiz y Baiona y - 6 ºC en Pamplona/Iruña. En la capital navarra, la sensación térmica es de -9 ºC.
Los equipos de vialidad invernal llevan en alerta toda la noche, cubriendo de sal las calles y despejando las principales vías.
La red principal de carreteras está abierta, aunque se pide precaución al volante porque puede haber hielo en la calzada. Además, hay que extremar la precaución en la N-240 y en la N-1 en Etxegarate por hielo y nieve. Otro tanto en la A-15 y en la A-10 en Navarra. En Araba, los puertos de Herrera, Orduña y Opakua siguen cerrados.
El deporte escolar ha sido suspendido este fin de semana en toda la CAV, y también las actividades de caza en Bizkaia y Gipuzkoa.
Además, Mondragon Unibertsitatea, al igual que hiciera ayer, ha suspendido las clases de hoy en los campus de Arrasate, Oñati y Eskoriatza. La medida afectará a 2.000 alumnos.
150 muertos por la ola de frío en el Este de Europa
Al menos 150 personas han muerto en Europa como consecuencia de la ola de frío que afecta especialmente a la zona este del continente desde hace días, según un nuevo balance que recopila Reuters con datos relativos a varios países.
La muerte de otras 20 personas en Ucrania eleva a 63 el número de víctimas mortales en este país, mientras que en Polonia ya son 29 los fallecidos tras la inclusión en la lista de otros nueve. En Polonia, los termómetros han llegado a caer hasta los 30 grados bajo cero.
Sin embargo, las temperaturas más frías se han registrado en zonas de Rusia y Kazajistán, según informaciones de los medios locales recogidas por la cadena británica BBC. En los Urales y en Siberia, la temperatura ha bajado hasta los 40 grados negativos, mientras que en la capital kazaja, Astaná, el viento ha hecho que la sensación térmica sea de 52 grados bajo cero, pese a que los termómetros marcaban 35 grados bajo cero.
